Identidad Rimense

Por -
0 712

Como a todo el país, la noticia del fallecimiento de Daniel Peredo nos ha golpeado. Nos unimos a la tristeza por su pérdida, a las condolencias a su familia y al sentimiento de sus amigos.

Queremos celebrarlo, también, en el recuerdo de su personalidad afable. Específicamente con nosotros fue muy gentil. Cuando la página era aún más pequeña de lo que es hoy y él ya era el referente máximo del periodismo deportivo nacional, tuvo siempre la amabilidad y la disponibilidad para un consejo, una conversación de fútbol (hablando, claro está, de Sporting Cristal), dándonos la posibilidad de enriquecer nuestra incipiente visión con su claridad de conceptos y haciéndonos sentir bienvenidos. El recuerdo de esa humildad y apertura es la que se va a quedar con nosotros.

Al igual que todo el país, nos quedamos con la añoranza de más momentos acompañados de su voz. Lamentamos mucho que ello no vaya a poder ser realidad pero celebramos todos y cada uno de los momentos en que sí estuvo. Atesoraremos su último grito de gol, un gol de Sporting Cristal, como la imagen que perdurará en nuestra nostalgia.

Gracias por todo, Daniel. Te enviamos un fuerte abrazo. Estamos seguros que en un futuro podremos sentarnos a tomar ese café que quedó pendiente para poder seguir hablando de fútbol.

Por -
0 642

Así como suena. No hay cancha. Universidad Técnica de Cajamarca, equipo que – como nosotros – clasificó a Copa Sudamericana, no tiene cancha dónde recibirnos para jugar el primer partido de la temporada. Una joya más de un equipo dirigido por gente impresentable sobre la que pende todo tipo de suspicacias y algunas denuncias y que recibió en años anteriores acusaciones de varios de sus ex-jugadores a quienes no les pagaron sus sueldos. Una institución modelo, UTC. ¿no?

Hasta el año pasado, ante esta situación, nos habríamos preguntado: “¿así queremos ir al mundial?”. Hoy vemos que la clasificacíón al mundial no es solución automática a todo lo que pasa. Buena cachetada de realidad para todos los que creían que los problemas del fútbol peruano empezaban y acababan en La Videna.

¿Qué es lo que pasó?

Bueno, la carta de la Federación lo cuenta mejor que yo así que acá te pongo la imagen de la carta y me ahorro el tener que contarte la historia.

Ahora, la pregunta es ¿qué debe hacer Sporting Cristal? Pues, por lo pronto, asumir y ver cómo corrige la planificación y recupera el tiempo perdido. Porque si bien UTC puede verse perjudicado con esta situación, bien merecido lo tiene. Además acá UTC es lo que menos interesa, lo que interesa es Cristal y a Cristal le han quitado uno de los partidos que tenía presupuestados como parte de su consolidación con miras a dar una buena presentación en Sudamericana. Hoy, en vez de un partido oficial, Mario Salas tendrá que conformarse con un “equipo A vs. equipo B” que, aunque pueda ser exigente, no es lo mismo que un partido oficial.

Entonces, saquemos de inicio esa idea de que acá Cristal es beneficiado. No nos beneficia en absoluto tener una semana de para frente a los demás equipos que ya empiezan a competir.

Ahora, la FPF no lo dice en su carta pero deja picando que lo que corresponde acá es el otorgamiento del partido a Sporting Cristal.  Ello porque lo de UTC califica como un walk over. Y cuando hay walk over, lo correcto es que el equipo que sí se presentó se lleve los puntos. Claro, salvo que el equipo que cometa los walk over sea Universitario porque ahí se aplicaría lo del 2011 “es walk over pero no es walk over porque si lo contamos como tal, la U se va a segunda”. ¿Cómo olvidar eso?

Hay personas que ante esto quieren llevar la discusión al plano moral. Vamos que eso es risible. O sea, lo veraderamente moral es que las reglas se cumplan y que todos compitamos en igualdad de condiciones. Pero cuando empiezan con la cantaleta de “¿Cristal debería reclamar o reprogramar?” estan queriendo desviar la discusión. Algo así como decir “Lo moral es cumplir las reglas, pero seamos inmorales por 10 segundos y mandemos un ratito las reglas al carajo. Ya, ahora, seamos moralistas de nuevo y preguntémonos si es moral exigir que se cumpla la regla que acabamos de ignorar o si debemos hacer como que no existiera”.

El tema acá no tiene nada que ver con moralidad, entonces. Lo moral, como dije, es cumplir las reglas. El que no cumple las reglas tiene sanción y el que cumple no. Si eso beneficia al diligente, muy bien. Lo demas son paparruchadas.

Bien Cristal, entonces, en dejar en claro que exigirá el cumplimiento de las reglas dejando de lado las payasadas moralistas de quienes quieren dejar de lado las reglas. La corrección empieza por casa y no podemos empezar tolerando tramposos. Si queremos progresar, debemos asumir que quien quiere pasarse de vivo no merece consideración.

Leemos también por ahí quienes dicen que “esto pasa ahora que la Federación organiza el campeonato. Esto no pasaba cuando la ADFP lo hacía”. Habría que recordarles que cuando la ADFP organizaba el campeonato, pasó esto y mucho más. Así que habrá que dejar de engañarse. Por lo menos, en la actuación de la FPF hay coherencia por hacer respetar las reglas.

Como quien recuerda eso, te comento que una situación similar ya la habíamos comentado el 2011 cuando, ante el caso de Sport Boys y Universitario, fijamos una posición sobre este tema:

Con lo que, tres puntos a la mochila y esperar hasta el próximo domingo para ver a Sporting Cristal.

Por -
0 358

por: Alfredo Quichiz

No hay mejores palabras para describir el amor por la celeste que se vivió en el estadio Alberto Gallardo este Domingo que las que puso Adidas al presentar la camiseta de este año: “Ser hincha de Sporting Cristal no es un amor heredado, es un amor que se genera con cada gol y partido alentado, es un amor puro”. Porque realmente es así, incluso, cuando el calor estuvo en su pico más alto, por más sofocante que fuera, lo único que hizo fue incendiar las gargantas de los miles de hinchas que pudimos asistir a la presentación oficial del plantel.

Es bonito reencontrarse con el equipo, con un ambiente de júbilo y sobre todo, con una hinchada que empieza a cumplir, tanto dentro como fuera del campo, y esto último literal, pues pese a que jugamos a estadio lleno y se agotaron las entradas, muchos fanáticos se las ingeniaron para establecer el “Palco VIP” en un puente cercano al estadio y desde allí poder alentar al Sporting. Razones del lleno total del estadio y del éxito del “Día de la Raza Celeste” hay muchas. Una de ellas, como ya se ha mencionado, es que comienza a verse un buen trabajo de parte de la directiva. Buenas contrataciones, precios accesibles y el valorar a la gente mayor y a los niños, haciendo que Sporting Cristal vuelva a unirse como familia. Brindándole también seguridad para poder acompañar al equipo, tendrán siempre una buena respuesta de la gente cervecera. El equipo comienza a ofrecer más que solo el partido, genera una experiencia para vivir el fútbol, y eso es algo para aplaudir.

Me quedo con lo mostrado el domingo, pero no únicamente con el partido del primer equipo, sino también con el de la División Femenina de Fútbol del Club pues comienza a dársele la importancia necesaria de cara a lo que se viene. Mencionar también el homenaje a los Campeones del 68, el cual es más que meritorio. Recordando la tercera estrella de nuestra institución, de aquel equipo conformado por ex jugadores de la talla de Alberto Gallardo, Ramon Mifflin, Fernando Mellán, o “Chito” La Torre, por mencionar solo a algunos de aquellos que llegaron para marcar la historia. Me quedo también con las ganas con las que se cantó el himno del Sporting Cristal por un personaje emblemático y muy querido por la afición como lo es Miguelito Linares.

Durante la presentación del plantel, sin embargo, hay algo en lo que me gustaría hacer hincapié, y es que al momento del ingreso al campo de Renzo Revoredo los hinchas pifiaron su nombre hasta que el siguiente jugador se presentó al campo. Soy de esos convencidos que, pese a que pueda o no gustarnos el juego del “Káiser”, no podemos incurrir en estas cosas. Debemos motivar a los nuestros para que se esfuercen por los colores de la institución y le devolvamos al equipo  esa identidad y juego que siempre nos ha caracterizado. En definitiva, y no con eso se pide que se le dé un cálido recibimiento como el que tuvieron Carlos Lobatón o Jorge Cazulo, sino que se guarde respeto y motive a cada uno de ellos.

Volviendo ya al juego en sí, este Domingo volvió la ilusión, pues pudimos jugarle de igual a igual a un equipo con historia en Chile, país vecino que, muy al margen del presente y de quedarse fuera de la Copa más importante del Mundo, no podemos ser mezquinos y debemos reconocer que es uno de los países con mayor crecimiento futbolístico en los últimos años. Y el estadio ha sido – y así debería ser siempre – una verdadera fiesta. Con la hinchada alentando hasta el último segundo, empujando al equipo cuando estuvimos perdiendo y en un grito y alegría inolvidables cuando comenzamos a generar llegadas claras que hacían daño y posteriormente pudimos remontar el marcador. Y pese a que aún no hemos logrado nada y que faltan afinar cosas, el primer juego del equipo genera esa ilusión, esa de ver a nuestro querido equipo sumar una estrella más para el club. Por los chispazos de buen fútbol, por las ganas de los chicos para sacar adelante un resultado adverso. Por el retorno de las familias al estadio.

Que venga el siguiente equipo. Aquí lo esperamos.

Por -
0 929
(foto: adidas)

Por: Piero Rentería

Mi pasión por las camisetas empezó cuando era niño. Me gustaba mucho ver que podía vestir lo que vestían mis héroes de esa época -los futbolistas – en partidos épicos que miraba por televisión y también en el estadio. El caso más bonito es el de la camiseta de Cristal, con ese color celestial que me sigue enamorando hasta la fecha.

Con el pasar de los años, hemos visto la celeste con diferentes marcas que variaron la tonalidad del clásico color querido, felizmente siempre acompañada del color blanco en los shorts y el celeste en las medias. El trinomio perfecto para nosotros, los hinchas. Pudo haber cuestionamientos sobre los modelos pero el color estaba por delante.

La vuelta de Adidas a La Florida el año 2013 emocionó porque en su etapa anterior (1998 – 2004) hizo muy buenas camisetas. Ello sin contar que, personalmente, considero que es una gran marca. Entonces imaginé que la relación entre Cristal y la marca alemana sería color de rosa (en este caso, claro, color celeste). Pero, lamentablemente, decepcionó mucho. La camiseta presentada ese año 2013 tuvo un color turquesa demasiado llamativo que se alejó de la natural cordialidad de nuestro clásico color. Además el entalle de la camiseta, demasiado grande, no iba con la tendencia actual. Además de otros detalles que no la estilizaban, hubo que sumarle el gran error de la elección de shorts celestes que terminaban por malograr el conjunto. Esta camiseta que la marró tan terriblemente en diseño también demostró que no tenía calidad para el paso del tiempo. Quienes la adquirieron entonces pudieron notar cómo es que al poco tiempo de uso, los añadidos para la publicidad y el escudo se deshicieron. Malísima por dónde se le mire.

En los años siguientes hubo mejores propuestas debido principalmente a que se acercó la tonalidad del celeste a aquella que a todos nos gusta. Hoy vemos el celeste más “Cristal” de los últimos años. Todo aparentemente bien. ¿Cuál es entonces el problema en este modelo 2018? Uno bastante básico, en realidad. Sabemos que no somos, ni por asomo, una de las cuentas más importantes de Adidas en Latinoamérica (por no mencionar otras latitudes). Pero, a pesar de eso, lo mínimo que esperamos es que la marca no se limite a utilizar una plantilla simple con nuestros colores. Lamentablemente, noto que esto mismo es lo que ha pasado. Y con tan mala puntería que lo único que se ha logrado es hacernos recordar a la malísima camiseta del 2013.

Quiero dejar algo en claro: me gusta la camiseta. Pero no puedo dejar de notar que en su diseño no hay mayor trabajo. Hace poco se estrenó la camiseta alterna del New York Red Bulls y se puede ver que  es exactamente igual a la nuestra. Cambiemos los sponsors y el escudo y el modelo es exactamente el mismo. Muchos otros usuarios notaron el gran parecido. Para agregar, esta camiseta de los Red Bulls fue cuestionada en sitios especializados como Todo Sobre Camisetas y La Casaca, por su facilismo en el diseño. La presentación de dicha prenda venía con el concepto de ser “lo que el hincha pedía”.

El concepto de una camiseta debe estar presente visiblemente, como ley para los diseñadores y para el gusto exigente del cliente. Un concepto falso oculta poco trabajo para vender algo vacío con supuesto contenido. No quiero pensar que es lo que ha pasado con la actual camiseta. Como decía, me gusta la camiseta y la voy a comprar, pero esperaba más. Hay ejemplos en camisetas de otras ligas con la misma plantilla que la nuestra que muestran que con pocos detalles se puede construir un gran resultado.

Para agregar, sería bueno que Adidas saque otra vez más merchandising del equipo. Estoy muy seguro de la idea que los hinchas van a comprar. En el 2013 se compensó la pésima camiseta con mucho ‘merch’: buzos, pantalones deportivos, casacas, poleras, polos deportivos y hasta gorras. Actualmente solo podemos encontrar el uniforme del equipo y, hasta el año pasado, una casaca que varía de color cada año. Si comparamos lo que hacen otras marcas con equipos de la capital, somos los únicos que no cuentan con una gama de productos para elegir fuera de los uniformes.

Esperemos que nuestra relación mejore con Adidas, pues es, en mi opinión, la mejor marca deportiva del mundo. Que se escuche más al hincha, su principal cliente, que responderá como responde cada vez que se le da la importancia que merece.

Ayer fue presentado Mario Salas como nuevo entrenador cervecero. Correctamente acompañado por los dos gerentes de la institución, el chileno se enfrentó a los medios de prensa en La Florida y dio sus primeras declaraciones como entrenador rimense.

A estas alturas, estoy seguro que ustedes saben tanto como yo sobre quién es Mario Salas y cuál fue su trayectoria. Habrá que decir que, desde mi punto de vista, me parece una opción acertada y sumamente interesante. Creo, en función de sus resultados recientes y de las crónicas que hablaron sobre su trabajo, que Salas es de lo mejor que pudo contratar Sporting Cristal y sólo resta darle espacio para que se ponga a trabajar.

Bertold Bretch fue un poeta alemán que vivió la época del nazismo el siglo pasado. En ese contexto lanzó una frase genial que, salvando las enormes distancias, creo que se puede aplicar a este presente rimense: “Que tiempos serán los que vivimos que hay que defender lo obvio“, escribió.

Yo diré hoy: “qué tiempos serán los que vivimos que hay que pedir lo obvio“. Y es que, tras lo visto en los últimos años – y sobre todo en el último –  los pedidos de la hinchada apuntan a lo obvio. Hoy en Cristal no queremos voces que prometan viaje a Japón en el mediano plazo. Hoy por hoy, lo que queremos por sobre todas las cosas, es lo obvio: que haya un trabajo, que haya compromiso, que haya ideas, que haya lucha y vergüenza deportiva y, sobre todo, que los méritos se ganen y se demuestren en la cancha y que las decisiones siempre las tome Usted, Comandante.

Y en eso, Comandante, le voy a pedir que no transe jamás. Que exija el compromiso de su plantel porque desde la tribuna hemos visto actitudes que nos hicieron dudar del compromiso de nuestros jugadores, de la ilusión de nuestros juveniles y de las enseñanzas de nuestros experimentados.

Que Cristal vuelva a ser aquel club temible más allá de los resultados. Que nadie nos dé por superados antes del juego, que ya no se tenga que recurrir a las excusas del presupuesto, los juveniles, la cancha, el calor, la altura, el viaje. Que Cristal sea serio, que gane con argumentos y que pierda con integridad. Con eso, me doy por bien servido.

Mochila pesada. Pero algo me dice que Salas sabe que la tiene. Como ayer cuando, ante las preguntas sosas y complacientes de siempre, reconoció que el plantel aún tiene que ser completado y que no puede prometer resultados sino trabajo. Hartos estábamos ya de técnicos que mintieron con impunidad creyendo que la hinchada era tan tonta de creerles a ellos y no a lo que se a ojos vista. “A Cristal le falta aún un central“, dicen que dijo. Y yo agradecí que el técnico no saliera a darnos el lugar común, ese de “estoy contento con mi plantel”.

El 8 empieza la pretemporada y en febrero inicia la competencia.

Le tengo fe, Comandante, le tengo mucha fe.

Por -
0 1615
(foto:larepublica.pe)

Por: Alfredo Quichiz

Alguna vez leí en este mismo portal algo que se me quedó grabado. Decía, y lo recuerdo bien, que había dos razones para hacerse hincha de nuestro querido Sporting Cristal: o por tradición o por sentimiento.

Sin embargo, en mi familia, pese a todos ser del Sporting, el único loco que se va al estadio y a donde vaya a jugar soy yo. Y aún recuerdo, como quien recuerda su primer beso, el primer partido que fui a alentarlo. No sé si fue un acto de amor, de locura o de rebeldía pero ese día recuerdo haberme escapado del colegio, había roto el chanchito y compré la que sería mi primera camiseta del Sporting y la entrada a popular. Entrada que, simplemente, cambiaría mi vida para siempre.

No mentiré: estaba aterrado. Había escuchado historias terribles de barras, de violencia, de falsos hinchas pero, como muchas veces en la vida, el amor pudo más. Y ahí estaba. Cada llegada al arco rival era una alegría indescriptible y cada jugada hacia nuestro arco era un sufrimiento tremendo. Creo que nunca sufrí tanto en un partido, no estaba acostumbrado. No es lo mismo mirarlo desde la tv que desde la cancha. Sentí morir con cada balonazo que llegaba a nuestra área. No entraré en mayores detalles del partido ni del score.

Ese Cristal jugaba 15 minutos espectaculares. Encontramos rápido el gol. La tribuna era una fiesta. El abrazo de gol con los desconocidos que estaban al lado representó la comunión única que solo puede causar el fútbol, el amor por un equipo. Sin embargo, apenas a los minutos de nuestro gol, nos marcaron. Nuestras llegadas al arco eran previsibles. No causábamos el más mínimo daño a un equipo como ese José Gálvez del 2009. Cómo odié a ese rival.

Gol contrario. Recuerdo haber sentido muchísima impotencia. Una parte de mí me decía, “vámonos, no merecemos tanto sufrimiento“. La otra, con un tono un poco más firme: “no vamos a abandonar a lo que amamos cuando le va mal, eso no está bien, no somos hinchas del resultado, estamos enamorados de este equipo, de estos colores, de lo que representa“. Era el minuto 85 y lo decidí: “no me voy“. El hincha atrás mío, que creo que intuyó mi conversación interna me dijo “lo vamos a ganar”. Necesitaba escuchar eso.

Minuto 88. Creo que nadie gritaba más que yo en ese momento. Apareció un Pincel y empatamos. Y la hinchada estaba ahí. En ese momento supimos todos que lo podíamos ganar. Que el aliento era inacabable. “Vamos, muchachos“. La voz era una sola. ¿Nos alcanzaría? Última jugada y nos cobraron una falta cerca del arco. Los hinchas nos miramos y dijimos “es esta“. Esta es la jugada que hemos esperado. El que hoy es nuestro capitán se paró frente al balón y, con una magia, nos dio el gol y el resultado que todos esperábamos.

El pitazo Final encontró la fiesta en la tribuna. Sporting Cristal ganó 3 a 2. En ese momento hasta llorar quise. Me suspendieron del colegio porque un auxiliar me vio escaparme. Casi me botan de mi casa. Y pese a eso, ¿saben algo? Valió cada segundo, maldita sea.

Y es por eso que hoy, cuando veo que los resultados no nos acompañan, no pierdo la fe. Porque este Sporting siempre ha sido grande y ha sabido callarle la boca a todos.

Gracias Sporting por tanto. Siempre contigo.

Hoy el club informó la salida de Pablo Zegarra y su comando técnico de la dirección del primer equipo de Sporting Cristal. Los términos del comunicado dan a entender que ninguno de los cuatro (Pablo y Carlos Zegarra, Martín Hidalgo y Julio Iglesias) continuarán su desarrollo profesional en el club. Una lástima ya que Pablo y Martín tuvieron un genial paso en la reserva cervecera que fue abruptamente cortado cuando se les encargó el primer equipo.

En realidad, sobre si Pablo tuvo mucha o poca responsabilidad en el resultado final de la temporada, hablaremos luego. Hoy yo quiero apuntar algo que nadie está diciendo. Todos se preguntan en el hecho de por qué se terminó yendo Pablo. ¿Tuvo problemas con algunos jugadores? ¿Tuvo problemas con algún dirigente? Bueno, ese tipo de cosas. Pero eso no es lo importante, creo yo.

Lo importante es hacer notar que, en poco menos de un año, Sporting Cristal cortó relación con tres técnicos. Primero fue Mariano Soso quien se despidió a los dos días de lograr el título. El 18 de diciembre del año pasado, el técnico campeón manifestó que se iba por decisiones personales. En junio de este año, José del Solar se retiró de La Florida en un ambiente insoportable por los malos resultados y el pobrísimo rendimiento del equipo. Hoy se va Pablo Zegarra.

Tres entrenadores en 1 año.

Cuando se fue Chemo, soltamos una frase: “Pero, así como la razón de todos nuestros males no fue Chemo del Solar, Pablo Zegarra no tiene por qué ser la solución de todo” dijimos. El presente nos da la razón, lamentablemente.

Cristal se ha convertido en una moledora de carne. Una máquina de devora técnicos. Algo que se desdice totalmente de la supuesta estabilidad que se vive en el Rímac. Somos la institución modelo, hay que recordarlo, nos diferenciamos de los demás por la seriedad y la profesionalidad con que manejamos nuestros asuntos. Y sin embargo …

La razón de todos nuestros males son fueron los técnicos. Su salida no ha sido solución. La llegada de algún otro tampoco lo será.

La solución requiere autocrítica, requiere el cambio de quienes tomaron tan malas decisiones. Y en estos meses, a pesar de que hicimos una campaña pésima, todos están silbando bajito. Los gerentes en La Florida están a la espera de que la hinchada se distraiga – como todos los años – con las noticias de contrataciones y traspasos y nadie les recuerde que son los responsables. La soberbia y el amiguismo de toda la vida. Se palmean las espaldas y nadie dice nada. Entre bueyes no hay cornadas. Entonces, esperan que la prensa lance más nombres – ciertos e inciertos – y así no les sigan recordando que la principal causa de este 2017 para el olvido no estaba en el camerino sino en las oficinas del segundo piso de La Florida.

Te invito a que hagas lo contrario. La próxima vez que leas en la prensa deportiva que se habla de Erick Delgado, Emmanuel Herrera, Mario Salas, y tantos otros nombres, recuerda que atrás de todos ellos están los responsables de todo esto.

Ya hemos expuesto largamente cómo es que consideramos que este mal momento cervecero tiene sus raíces en el pobre desempeño de la dirigencia cervecera en los últimos años que confundió inercia con trabajo y soberbia con seriedad.

¿Entonces, qué hacer?

En realidad, desde nuestra vereda, consideramos que lo que hay que hacer es persistir en nuestra oposición. Ser radicales en la idea de que es necesario decir las cosas, apuntarlas y vociferarlas si es necesario. Cuando alguien es incapaz, lo que hay que hacer es decírselo, no esconder esa verdad entre eufemismos temiendo el resentimiento o el enojo de esa persona.

Por lo pronto, habría que advertir que a nivel dirigencial se debería dejar de hacer lo que nos trajo hasta acá.  Ya sea si el club es adquirido por nuevos accionistas o si se queda en la situación actual, se debe variar de procedimientos. No han funcionado, no van a funcionar. Dejémonos de mentirnos. El problema dirigencial no es un problema del modelo de organización ni de la idea central que se escogió. El problema pasa por quienes toman las decisiones. En esa idea, reiteramos lo que ya hemos dicho anteriormente: Federico Cúneo es el principal responsable de este estropicio y, como tal, debería alejarse definitivamente de Sporting Cristal. El no necesita de Sporting Cristal para seguir siendo un hombre de éxito pero su presencia en La Florida estos años ha sido perniciosa. Por decoro, debería cumplir su palabra y dejar la oficina el 01 de enero del próximo año para que la ocupe otra persona.

Creemos fervientemente que las personas que tomen cualquier tipo de decisiones en Sporting Cristal deben estar sujetas a límites de tiempo y de comportamiento y deben ser responsables de las buenas o malas decisiones que hagan. Ya la experiencia nos ha demostrado que aquella persona que no es responsable de lo que decide, decide con total irresponsabilidad. No existe ninguna persona que sea más importante que la institución y, por eso mismo, nadie debe estar exento de someterse a esas reglas. Así sea un trabajador remunerado o un colaborador ad honorem, su participación debe ser siempre temporal y sometida a controles. De tal forma que. ya sea por transcurso del tiempo o por rendición de cuentas, el club pueda liberarse de elementos perniciosos.

Creemos fervientemente que los puestos dirigenciales en Sporting Cristal deben ser ocupados por profesionales con experiencia comprobada. Carlos Benavides es hace años el gerente general del club y suma en su récord diversos aciertos como errores. Debido a que Federico Cúneo jamás asumió el protagonismo de su rol de presidente del club, la figura del gerente general no pudo mantenerse dentro del perfil técnico y por eso sumó críticas políticas por decisiones u omisiones. Sin embargo, el hecho de que permanezca en el club luego de los cambios realizados en meses anteriores, lo ha empoderado. Aún cuenta con la confianza de la Corporación y, posiblemente, sea quien garantice estabilidad frente al nuevo dueño del club cuando este llegue. Su permanencia es menos perniciosa que su salida.  No obstante, reiteramos, debería estar sujeto a los límites de tiempo que señalamos. A la vez, consideramos que su puesto debe volver a ser técnico y no político. Y ello se lograría mediante tres cosas: a) La existencia de un presidente del club que realmente asuma su papel y sus responsabilidades; b) el establecimiento de políticas administrativas claras, que él se debería encargar de hacer respetar, y c) la delegación de responsabilidades a ejecutivos calificados. Haría mal Benavides en volver a asumir el peso de todo el manejo. Quien asume muchas facultades o bien termina controlando unas y olvidando otras, o bien manejando todas a medias.

Por el contrario, el gerente de fútbol Alfonso García Miró no ha mostrado, en dos años en el cargo, ni decisiones acertadas que lo respalden, ni estudios ni experiencia que acrediten que se trate de un ejecutivo calificado. Alguna vez leí que señalaron como su principal virtud que “sabe ver bien el fútbol“. Pero esa explicación es absurda y complaciente. En el staff de la página, por poner un ejemplo, tenemos varias personas de las que puede decirse que saben ver bien el fútbol. Uno de ellos ni siquiera es mayor de edad. Pero no por eso creemos que deban ocupar hoy una gerencia en Sporting Cristal. Los cargos gerenciales deben ser ocupados por personas que no sólo tengan estudios sino sobre todo experiencia. Un ejecutivo calificado en todo el sentido de la expresión.

Creemos fervientemente que es menester que el club haga transparentes sus selecciones de personal. Deben estar sujetas a un accountability público. Si bien el club es una entidad privada, el estar constantemente expuesta al ojo de una colectividad la obliga moralmente a mantener una conducta pública intachable. Hoy los procesos de reclutamiento en el club son una incógnita. Hace unos meses se llevó uno para el Comunity Manager. La labor del elegido destaca mas allá de algunos errores groseros que desmerecen su eficiencia. Pero lo que empaña todo es el trascendido – que sale desde dentro mismo del club – de que ese proceso de selección habría sido tan sólo una careta. La sola idea – que puede ser falsa inclusive – echa al tacho todo. En Cristal las cosas no sólo deben ser sino también parecer. Por lo pronto, el club jamás informó sobre los estudios y la experiencia del nuevo CM.  Al final, a pesar de la participación de la empresa Seek, los trascendidos y la falta de información no terminan de despejar la idea de que estaríamos ante una gran pantomima hecha para darle un puesto a algún conocido.

Sporting Cristal debería establecer, aplicar y controlar el cumplimiento de políticas claras y contundentes contra el nepotismo y el amiguismo. Eso como única garantía de que quienes realicen labores administrativas en Sporting Cristal estén ahí por sus calidades profesionales y no por sus relaciones sociales.

Creemos fervientemente que, ante el fracaso del sistema de comisiones gracias a la falta de mecanismos de control y responsabilidad de los comisionados, las decisiones de fútbol deben ser tomadas por el entrenador conjuntamente con el Gerente de Fútbol del club. Es por eso que resulta esencial que este cargo sea ocupado por un ejecutivo calificado con estudios y experiencia. Por eso rechazamos de plano la idea de que cualquier jugador de la plantilla actual pueda retirarse del fútbol y ocupar ese puesto. Lo mismo aplica para ex jugadores que no cuenten con los conocimientos ni la experiencia suficientes. El ser un gran futbolista no te convierte en buen administrador. Si hay interés en que algún jugador o ex jugador ocupe ese cargo, pues primero habría que invertir en su formación.

Creemos fervientemente que la Gerencia de Fútbol debe tener dentro de su organización a la Secretaría Técnica (encargada del scouting) y definir con claridad sus mecanismos para la toma de decisiones.

Creemos fervientemente que no deben estar permitidas negociaciones de contrataciones o préstamos de jugadores con agentes que sean familiares de dirigentes, trabajadores o jugadores ni tampoco con agencias de representación cuyos accionistas o representantes tengan una vinculación cercana con dirigentes, trabajadores o jugadores.  En la actualidad, los trascendidos en este punto son varios y jugosos. Para alejarlos definitivamente de La Florida es menester aplicar políticas que sean claras, de público conocimiento y tener la intención real de hacerlas respetar.

Finalmente, y para terminar esta lista preliminar de ideas, señalar algunas más:

  1. No se puede permitir la presencia de ejecutivos, incluso de mando medio, que no cuenten con alguna licenciatura o con experiencia comprobada. Sporting Cristal no puede ser un campo de experiencia en ningún nivel de la organización.
  2. No se debe tercerizar la facturación de productos del club a terceras personas – y menos a trabajadores. Esto genera conflictos de intereses y el riesgo de que esta persona tenga que asumir responsabilidades tributarias sin recibir el apoyo del club.
  3. Las obligaciones laborales deben ser respetadas conforme a ley. Es inadmisible que el club contrate como locadores a personas que están en relación de subordinación. Aprovecharse del cariño de un  trabajador a la institución para evitar pagarle sus derechos laborales está entre las acciones más despreciables que podamos imaginar.

¿Querían propuestas? Ahí les damos varias.

Sporting Cristal afronta su peor momento en los últimos seis o siete años. Y el problema acá no es un problema de juego ni de oportunidades de gol creadas y no concretadas ni de resultados. El problema acá es claramente dirigencial. El fracaso en Sporting Cristal no es el de un sistema organizativo (el sistema de comisiones podría resultar útil en otras condiciones) ni tampoco es el fracaso de una idea principal (el bendito “estilo”). Es el fracaso, principalmente, de personas con nombre y apellido que se ha demostrado que ya no están para dirigir un club como Sporting Cristal y que han sido – y son – claramente incapaces para hacerle dar el salto de calidad al que se apuntaba. En segundo lugar, es el fracaso de una forma de hacer las cosas: el amiguismo como principio de elección por sobre la unión de directivos profesionales y con experiencia.

Es la dirigencia que la que no ha sido capaz de llevar a la práctica lo que pregonó. El año 2013 decidieron cortar el proceso de Roberto Mosquera en nombre del “estilo”. Pero ese estilo jamás se vio de manera sostenida. Francisco Lombardi dijo alguna vez que el estilo no lo hacen los técnicos sino que lo hacían ellos, los dirigentes. Doble falta, entonces. Ni los entrenadores ni la dirigencia lograron mostrar un mismo estilo año tras año.  Los equipos cerveceros entre el 2013 y el 2017 tienen poco o nada en común entre ellos. Seguramente alguno de ellos soñó con la concretización de este estilo, pero de sueños no se vive, sino de la realidad. Esa que hoy dice que hemos fracaso en los 4 torneos que hemos disputado este año.

Es la dirigencia la que, obnubilada por los logros de los jugadores, pensó que cada idea suya era oro puro. Así, armó un plantel muy pobre. El equipo hoy tiene un sólo lateral izquierdo (con 33 años y que, obvio, se lesionó ante la tremenda carga que soportó los primeros meses). Fue la dirigencia la que decidió no reforzar la defensa. Esta misma defensa que hoy es la segunda más goleada del torneo. Ello a pesar de que, en las dos últimas copas recibió 16 y 15 goles. Es la directiva que decidió no apostar por un 9 goleador y, a cambio, aceptó jugadores como Rolando Blackburn. Se trajeron jugadores en un puesto que terminaron jugando de otra cosa, y a otra cosa.

Es la dirigencia quien tiene que cargar el pasivo por haber tenido 4 años de oportunidades para competir en Copa Libertadores y en ninguna tener éxito. Hoy, al contrario,  estamos totalmente involucionados en juego, estilo y resultados. Cristal estaba para dar el salto de calidad y, en vez de eso, retrocedió. Queríamos empezar a hacernos habituales en octavos de final y ahora ni siquiera hemos clasificado. Y eso entristece.

Hoy se va a querer decir mucho. Se va a decir que este resultó siendo un año de transición, que los rumores de venta del club desconcentraron al equipo o varias cosas mas. Lo cierto es que no existe excusa que soporte la actualidad cervecera. Es cierto que puede hacerse un buen plantel 2018, pero ya la capacidad de perdurar el estilo –  la tarea más difícil – quedó demostrada como demasiado grande. Por el momento es imposible creer que, incluso si el 2018 fuera bueno, los dirigentes tengan esa capacidad.

Por -
3 593
Captura de pantalla del primer post de la página en septiembre del 2007

¿En qué piensa uno cuando lleva diez años haciendo lo que lo hace feliz?

Quienes ven mi ritmo de vida admiten que el tiempo que le dedico a Sporting Cristal se parece mucho a un trabajo. Pero, claro, no es mi trabajo. Mi trabajo es otro y no tiene nada que ver con el fútbol. Además que estar al lado de Sporting Cristal nunca fue un trabajo. Ni trabajo, ni hobbie, ni nada que se le parezca. Yo sigo a Sporting Cristal porque me hace feliz. Ir al estadio nunca ha significado un sacrificio ni tampoco considero que haya perdido una sola cosa esencial en la vida por estar en un estadio viendo jugar a la camiseta celeste. Por el contrario, considero que he ganado mucho. He llenado el tiempo de recuerdos que son valiosísimos pero también he ganado grandes amigos y he aprendido importantes lecciones de vida. Todo eso en estos últimos 10 años.

¿En qué pienso, entonces?

Pues en reconocer sin ninguna vergüenza que he sido feliz y que tengo toda la intención de sumar otros 10 años más. La fecha me sirve para ver el camino recorrido y recordar lo que fui hace 10 años y lo que somos hoy. “El Cristal con que te miro” dejó hace buen tiempo de ser la página en la que yo opinaba -bien o mal- sobre la institución y hoy intenta ser un crisol de opiniones que permita acercar a la gente a la actualidad de su institución.

Reviso el primer post que escribí en ese septiembre del 2007 y recuerdo que mi intención entonces era “hablar” de Sporting Cristal. Entendí que, precisamente porque nadie decía nada, habíamos llegado a la situación en la que nos encontrábamos. ¿Lo recuerdas? Últimos en el acumulado y con un futuro negro. Muchos años de autosuficiencia y soberbia y un clima donde el que se equivocaba no afrontaba ninguna consecuencia por su equivocación nos llevaron a eso. Y me sorprende lo cíclica que es la vida porque estos 10 años se cumplen y el club parece seguir necesitando que alguien hable, que alguien diga lo evidente aunque sea para evitar que se vuelvan a acumular la autosuficiencia y la soberbia.

Nuestra tarea debe seguir siendo esa. En la espera de que lo hayamos hecho bien. Nuestro lugar debe seguir siendo el mismo que elegí hace 10 años: al lado de Sporting Cristal y su gente para hablar, para decir e invitar a que se diga. Para apuntar lo evidente para que no se le escape a nadie, para señalar lo que duele, aunque duela. Espero haber estado a la altura, espero que lo podamos estar.

Por lo demás, agradecer. Agradecer, en primer lugar, a Sporting Cristal. Mi institución. Por la que existió todo esto. Sin ella, posiblemente todos seríamos otras personas. Gracias, entonces, Sporting Cristal por todo lo que das y lo que eres. Y agradecer también a quienes caminaron este camino conmigo, los que estuvieron y los que siguen. Todo mi cariño y agradecimiento para ellos: Jean Franco Bedoya, Ricardo Garay, Sebastián Calle, Jorge Rodríguez, Ernesto Arrascue, Mauricio Guevara, Gerardo Castillo, Juan Pablo Portocarrero, Carlos Wertheman, Daniel Cornejo, Hugo Barrio de Mendoza, Kreuza del Campo, José Pablo Castañeda, Alex García, Raúl Charpentier, Alessandro Heredia, Rodrigo Rebagliatti, Mauricio Saldaña, Jerico Gatjens, Augusto Guzmán y Angel Trujillo. Y también a aquellos que alguna vez nos aportaron sus ideas y palabras: Luis Fernando Castellanos, Franco Bravo, Roy Galdós , Khorin Pérez, Rodrígo Jaime y José Gálvez. Evidentemente, aún respeto los pseudónimos. A todos, muchas gracias.

No están todos los que fuimos y somos, pero para muestra basta un botón.

Y, sobre todo, a Ustedes que nos leen y nos leyeron. Muchas gracias.

Que vengan los siguientes diez.

SOCIAL

28,625FansMe Gusta
31Suscriptores+1
9,685SeguidoresSeguir

Escriben

1653 PUBLICACIÓN55 COMENTARIOS
240 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS
160 PUBLICACIÓN110 COMENTARIOS
72 PUBLICACIÓN109 COMENTARIOS
57 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS
43 PUBLICACIÓN22 COMENTARIOS
37 PUBLICACIÓN9 COMENTARIOS
31 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS
22 PUBLICACIÓN11 COMENTARIOS
11 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS
4 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS
0 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS