El gol de Emanuel Herrera fue la imagen de este partido de Sporting Cristal. La definición tuvo mucho que ver con suerte. El goleador no empalmó esa pelota con la derecha – que estiraba buscando el balón – sino con la otra pierna. El balón bien pudo irse desviado pero optó por pegar en el palo. El efecto bien pudo llevarlo afuera para que ese defensa pueda mandar el balón a la tribuna pero fue para adentro. El gol por el empate no disfrazó esa sensación de alivio porque el resultado en contra nos estaba complicando innecesariamente el camino a ganar el Apertura. Todo eso dentro de un segundo tiempo en el que Cristal jugó a lo que Binacional quería que se jugase. El cuadro puneño/arequipeño/moqueguano nos tuvo a mal traer y nos dominó con suficiencia durante todo ese parcial. ¿Por qué?

El Comandante Mario Salas tendrá la explicación precisa. Y si aún no lo tiene, estoy seguro que la tendrá en poco tiempo. Pero si me preguntas, yo creo que hubo algo de autosuficiencia en el equipo. Creo que miramos a este Binacional por encima del hombro y confiamos que nuestra solidez iba a darnos el triunfo por gravedad. Y eso lo vi reflejado en el gol del local. Nadie esperó que Benitez saque ese bombazo extraordinario pero lo que sí vi es  que nadie fue a bloquearlo. El equipo le cedió espacios y lo dejamos con comodidad para que escoja la mejor jugada que le pudiera salir. Tal vez pensando que ninguno de los jugadores rivales podría hacer lo que hizo. Pero, claro, eso es lo que yo pienso. No sería la primera vez que me equivoco.

Lo cierto es que, a la luz de los resultados de la fecha, El punto terminó sirviendo para mantener el estado de las cosas. Cristal llegará con ventaja al partido del domingo. Jugaremos de locales, en el Alberto Gallardo, contra Sport Rosario. La primera vez, en 23 años que llevamos jugando en el Alberto Gallardo, de poder ganar un torneo en esa cancha. La posibilidad de algo histórico. Claro, también es posible, dependiendo del resultado de Alianza Lima este miércoles, que Cristal llegue ya consagrado. Pero, y ojo con esto, se requiere que el equipo haga el mejor partido posible. Si volvemos a salir con dudas o con autosuficiencia como en los dos últimos partidos, esta historia podría no tener final feliz. Sporting Cristal ha mostrado ser, de lejos, el mejor equipo del país en esta temporada. Pero no basta mostrarlo, hay que demostrarlo.

Nos vemos el domingo.

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