En los dos últimos partidos del equipo, Mario Salas ha precisado de un cambio (de hombre) en su equipo más ‘titular’. Marcos López viajó a Rusia junto a otros compañeros para hacer el papel de sparrings de la selección mayor de Perú en la Copa del Mundo, y en el reinicio del campeonato fue el elegido para ocupar el puesto que el chileno más ha variado desde que llegó a Sporting Cristal: el extremo izquierdo.

Pacheco, Gómez y por ahora López (lateral zurdo por naturaleza) son los que han ocupado en el equipo, en distintos transcursos del año, ese puesto tan importante en el funcionamiento. Sin ser un eslabón perdido, he de decir que por los movimientos constantes del puesto, y con diferentes partituras por las propias características de los futbolistas utilizados, considero que es el lugar más ‘sensible’ para Salas. Sin malinterpretarse, esto sin ser el lado más débil del conjunto.

En la búsqueda de ese Cristal ‘ofensivo e intenso’ en primera plana, hay matices. Y uno de ellos, es conseguir los futbolistas ideales de acuerdo a cómo quiera jugar el entrenador. Rápidamente se observó la intención de Salas en el equipo. Y eso, precisamente, es una de las cosas que más se deben ponderar en este deporte: las intenciones.

Ahora bien, ¿basta con Pacheco, Gómez y López para un puesto? ¿Son los indicados para variar? ¿Qué ofrecen? ¿Cristal debería fichar un extremo con otro nivel? Son decisiones para tomar con cierta precaución por continuidad (muy pedida), gasto (riesgos) y confianza para ellos. Resulta extraño comentar sobre 3 futbolistas para un solo puesto y que este mismo sea el sitio más ‘explorable’. ¿Rendimiento óptimo? Quizá por la desaceleración del progreso de los mismos.

Lo cierto es que con López, si bien Cristal ‘gana’ metros de recorrido con un ‘doble lateral’, la movilización y aspectos de juego varían. Por el simple hecho de ser zurdo, y es algo que necesita de entrenamientos y partidos para lograr un resultado imaginativo y productivo para con el equipo. El desdoble y manejo de zonas interiores con Pacheco o Gómez, es diferente al que vemos cuando Marcos ocupa el puesto. Y esto le atañe directamente a Céspedes por sus movimientos con y sin pelota. En ataque y en defensa. Transición o estático. Y al ser la ‘zona’ de Ballón como interior, no cae pesado preguntarse de qué manera le afecta o beneficia tener menos o más espacio de recorrido (con comodidad) siendo el volante con más profundidad de Sporting Cristal.

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