Cuando uno recuerde los grandes partidos de Sporting Cristal este no va a ser recordado. Cristal encadena ya varios encuentros en los que no se ve un rendimiento totalmente satisfactorio. Deportivo Municipal, con muy poco, nos tuvo embotellados (aunque no contra las cuerdas) y sacó a relucir inseguridades en el equipo. Lo bueno es que, a pesar de eso, Cristal pudo terminar el partido en buena manera. Luego del gol cervecero, Municipal tuvo la pelota pero no generó con claridad. Patricio Álvarez no pasó mayores apuros a pesar de que Cristal pasaba poco la media cancha. Aunque a nadie que vista el celeste le va a gustar jugar así, hay que reconocer que en una temporada van a haber partidos como estos en los que se gana con poco. Y Cristal necesitaba ganar. En un torneo corto como este Apertura, dos caídas consecutivas te alejan del objetivo. El partido contra Alianza Lima ya es historia y había que afrontar este con la idea de que no nos estaba permitido tropezar.

Nos está costando mucho generar claras. En este caso hay que señalar que Municipal se tiró atrás. Con disciplina táctica nos esperó en su área y acumuló hasta 10 jugadores detrás de la línea del balón. Así, en cualquier cancha, es difícil. Pero además, viendo lo que pudo hacer el local en el segundo tiempo, uno se pone a pensar que nada les habría costado salir a enfrentar el partido. Quizás y lograban el resultado. Sabido es que quien juega a empatar, usualmente lo pierde. Por lo pronto, con tan pocos espacios, Cristal sufrió en generación. Pero, también hay que decirlo, la falta de un nueve es algo que descompone al equipo. Emanuel Herrera no estuvo en la lista para este partido y Christopher Olivares está en Europa ya que es parte del plantel sub-20 que ayuda como sparring a la selección mayor. El siguiente 9 en las posibilidades de Cristal es Renato Espinoza, muchacho de la reserva, a quien Mario Salas aún mantiene el banco y no se anima por lanzarlo a la cancha. Quien esta jugando de 9 es Flavio Gómez y hace lo que puede por ocupar bien un puesto que no siente. En esta encrucijada, el equipo sufre porque lo que hacía el 9 era fundamental para el armado de juego y la generación de oportunidades de gol. La importancia del ariete no sólo estuvo en los goles que anotó sino en el juego táctico y sin balón que hacía. Sin alguien cumpliendo esa tarea, el equipo tiene que encontrar nuevos caminos y en eso sufre.

Mario Salas sabe lo que hace. Se ha ganado con creces el derecho a que respetemos sus decisiones y opiniones. Si él considera que lo que está haciendo es lo mejor para el club con miras a la temporada (y no a un partido), de nuestra parte sólo va a encontrar apoyo. A fin de cuentas, hay que ver allende estos partidos. Es hora de ver el bosque y no detenerse en el árbol.

En el primer tiempo se generó una jugada en la que Gómez se sintió adelantado sin estarlo y la dejó pasar. En el segundo tiempo, Horacio Calcaterra no hizo caso a la idea de que pudiera estar adelantado e igual corrió tras la pelota, rompió las líneas y definió – suavecito – a un costado. El gol de Sporting Cristal quedó en esa zona de duda pero valió. El grito en el Callao se elevó celeste y llevó los tres puntos al Rímac.

Este miércoles enfrentamos a Real Garcilaso. No debemos perder el pasó. Es una seguidilla difícil pero ya habrá tiempo para descansar. El mundial vendrá con para y el equipo el descanso vendrá genial. Por momentos se nota que hay jugadores que ya acusan el trajín del medio año. Y es menester que el plantel encuentre algo de descanso donde se pueda corregir errores con tranquilidad.

¿Algo más?

Sí, el dato estadístico: Cristal ganó en el Grau luego de tres años.

Nos veremos el miércoles en el Gallardo.

 

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