Cuando se  habla sobre “procesos” en el fútbol, hay que reconocer el el tiempo estimado para obtener resultados suele ser relativos. Cada individuo o grupo tendrá un tiempo distinto para lograr sus ambiciones o aspiraciones. Nadie sabe con certeza en cuánto tiempo un equipo empezará a funcionar de la manera predilecta o cuándo dejará de ser lo que fue. Es por esa razón que, hasta que se alcance ese objetivo, las críticas se hacen tan duras y las alabanzas tan veneradas.
Decía Jorge Valdano que: “Once voluntades sueltas sólo serán un equipo de fútbol cuando se pongan de acuerdo alrededor de una idea”. Esto es perfectamente aplicable a la realidad que vive Sporting Cristal y a los hechos que se han venido dando en tan solo 4 meses de competición.
La muñeca de Mario Salas ha sido bastante firme y, a la vez, flexible. Flexible en cuanto a las decisiones que ha ido tomando para obtener un rendimiento favorable, a la par que mejorable. Por eso lo mencionado respecto del tiempo de los procesos en el fútbol. Nadie tiene una bola de cristal.
En un campeonato “corto”, con una base final digna de una película de comedia, Sporting Cristal ha dejado una huella palpable de la prioridad e importancia de una idea bien estructurada y diseñada. Existe un problema hoy en el fútbol por parte de quienes lo manejan y es evidente: ¿se fichan los palmares o las intenciones de un entrenador?
Un equipo es la consecuencia y consecución de un buen bosquejo previo. Cabe señalar que Sporting Cristal ha fichado una intención y eso conlleva una gran responsabilidad. Y lo hizo con la finalidad de, posteriormente, conseguir un palmarés más abultado. Queda claro que todos anhelamos lograr más logros y triunfos pero también queda claro que no lo queremos hacer de cualquier manera sino respetando una cultura interna y un proceso serio.
Eventualmente los cursos se pueden alterar y pueden sufrir altibajos. El fútbol sigue siendo un deporte en el cual no existe una tabla electrónica en la que se puede presionar anticipadamente el botón ganar. Por ahora el mensaje del técnico y el convencimiento del grupo es algo que no se debe debilitar. Si eso sucediera, la idea de juego ya no será tan considerable para los futbolistas.
Sporting Cristal ha entablado una forma de jugar más acorde a sus principios como institución, valorable desde muchos aspectos y mejorable de acuerdo a sus matices. Futbolistas entregados a una idea, respetando etapas de juego propuestas por su entrenador y fieles en muchas circunstancias. Con el Apertura en la esquina, la consigna será mantener el nivel y superar las expectativas.

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