En una sociedad impaciente, en donde todas las cosas parecen insuficientes, a veces un equipo de fútbol se convierte en una ruta de oxigenación para el mismo aficionado. En este proceso, muchas veces, se espera sin porqués de por medio el tan ansiado grito de gol. Casi como si este lo concediera el cielo por 

Leer mas