“Si uno no toma las decisiones que tiene que tomar, entonces la crisis se eterniza. Y si uno se queda paralizado, eso sí es un tremendo problema” – Jorge Bucay.

La cabeza tiene que estar igual de entrenada que los pies. Hoy por hoy en Sporting Cristal hay una diferencia “pie-cabeza” que no nos deja despegar y, por lo menos a mi, deja una sensación agridulce al final de cada partido. Con esto no quiero quitar el trabajo del profe Mario Salas. Todo lo contrario ya que no dudo que es con él que esto puede cambiar.

Hemos pasado de ser el equipo cobarde y sin ideas de Pablo Zegarra para convertirnos en el equipo valiente e inteligente del Comandante Salas. Un ejemplo de ello es la transición con mucho criterio o la presión media intensa que establecen los delanteros junto a los volantes. Estas ventajas se vuelven más agresivas cuando suben los dos laterales. Todas esas pequeñas cosas son las virtudes que uno hace creer que las cosas puedan cambiar.

El problema radica cuando el balón llega a los pies de nuestros extremos. No quiero decir que el inicio de temporada de Gabriel Costa es malo –porque con Emanuel Herrera se ha complementado bien en ciertos pasajes de cada partido – pero, es cierto que decide mal en la mayoría de sus acciones y eso, para un deportista de élite en el Perú, es casi un pecado. Por el flanco izquierdo lo de Fernando Pacheco es más preocupante todavía. Si podría poner un número de sus errores, no tendría problema en decir que el 99% de sus jugadas terminan en un completo desastre.

En donde no me quedan dudas es que es con 18 años podría darnos mucho más, pero que no caiga en el error de creer que será joven toda la vida y que Sporting Cristal siempre lo apoyará porque es un proyecto de la casa. Por ahora va camino a ser el próximo Coco Bazán: correr sin sentido.

Para esto hay que permitir que nuestro cerebro aprenda modelos de acciones para realizar y finalizar situaciones cotidianas. De lo contrario, alguna acción que podría ser sencilla de realizar se volvería compleja.

El fútbol, a la velocidad que va, no les regala a los jugadores ni tres segundos para pensar y tomar una decisión (pongo tres segundos considerando que el fútbol peruano es lento). Por lo tanto, la solución más transcendental y que se debe enseñar desde categorías inferiores son los modelos de jugadas en donde se les ayude a anticipar el entorno cambiante en una cancha de fútbol para poder llegar a resolver en los momentos de incertidumbre. Esto genera un hábito que se quedará impregnado en la cabeza de cada jugador, para lograr más eficacia y menos esfuerzo.

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  • Olimpo 06 / 03 / 2018 Reply

    Pacheco camina y juega mirando al piso, por eso decide mal.
    A veces se tropieza solo y se ve endeble, lo que me hace pensar que tendría pie plano.
    Por otro lado si logramos avanzar en la Sudamericana, urge contratar un arquero de mejor nivel

  • GINO X 08 / 03 / 2018 Reply

    Absolutamente de acuerdo con cada línea de lo escrito por Jean Franco.

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