Ha sido un buen mes de enero.

Claro, aún faltan varios días para que termine el primer mes de este 2018 pero hay que reconocer que las semanas que han pasado han sido buenas. Si tenemos el ánimo para criticar cuando la situación lo requiere, hay que tener el mismo temple y reflejo para reconocer cuando las cosas se han hecho bien o, cuando menos – si prefieres escatimar adjetivos positivos – mejor que en otros años.

La llegada de Omar Merlo la semana pasada puso un aparente final a la etapa de contrataciones del plantel celeste. A pesar de que en su momento se pensó que este año no íbamos a contar con un plantel tan rico como en años anteriores, hoy da la impresión de que el grupo no sólo no es inferior sino que incluso es superior al de otros años. Veámoslo.

a) Las llegadas.

Se ha contratado poco y se ha contratado con criterio. Vamos, en esto es dificil que todos estén de acuerdo. Desde esta página hemos criticado contrataciones debido principalmente a la forma en que se tomó la decisión mas que a la decisión misma. La Comisión de Fútbol que funcionó hasta el año pasado se caracterizó por hacer apuestas que nadie entendía. Este año eso no ha pasado. Los jugadores que han llegado tienen una evaluación previa que hace que uno se quede tranquilo. Vamos, la evaluación previa no te garantiza que el jugador la rompa en la temporada pero por lo menos deja la confianza de que esa parte del trabajo se ha hecho bien.

Podremos estar de acuerdo o no con la llegada de Patricio Alvarez, Omar Merlo, Yulian Mejía o Emanuel Herrera pero en lo que sí coincidimos es que en cada caso hubo una ponderación antes de tomar la decisión. Y eso es bueno. Luego, lo bien o mal que les vaya en la temporada no va a poner en cuestión que está parte del trabajo demuestra mucha más seriedad que en el año anterior, por lo menos.

b) Los que se quedaron.

Hacia noviembre parecía que Cristal iba a sufrir un éxodo inusual de jugadores. Muchos veían esa posibilidad con ojos de agrado. Sin embargo, coincidamos de que descabezar un plantel no suele ser buena idea. Por más confianza que tengamos en los juveniles, tampoco se trata de zamparles toda la responsabilidad en la espalda.

Ahora, si vemos uno por uno la lista de los jugadores que permanecieron en el plantel, podríamos discrepar en algunos nombres. Habrá que decir, sin ánimo de zanjar la discusión, de que incluso en los más cuestionados existen argumentos que los sustentan y no los hacen absurdos. Absurdo habría sido renovar a Ortiz, por ejemplo. Ya, eso no ha pasado.

Esta situación, sin embargo, no quita el hecho de que son precisamente estos jugadores los que tienen más que demostrar y serán ellos a los que la impaciencia del hincha escoja luego del aliento. Por lo demás, hay jugadores a los que solo debemos tenerles agradecimiento. Es bueno que el club tenga consideración con ellos. Ese agradecimiento con los ídolos y referentes es algo que siempre exigimos. Quizá esté sea el último año del Capitán y, de serlo, ojalá que se retire con gloria: celeste y campeón.

c) Los que se fueron

Nos referimos a la genial temporada de venta que hemos tenido en estas semanas. No recuerdo en los últimos años una temporada en la que Sporting Cristal haya vendido tantos jugadores al extranjero. Usualmente, cada enero, habían bastantes muchachos que se iban prestados. Este año no fueron los préstamos lo que marcó la noticia, sino las transferencias. Desde Irven Ávila hasta Luis Abram, Sporting Cristal ha visto resultados de su política de apostar por valores jóvenes con miras a poder transferirlos. Claro, no todos ellos han sido formados en Sporting Cristal pero sí hemos sido nosotros los que nos hemos beneficiado de la transferencia. 

Una transferencia provechosa para el club no es sólo trabajo del jugador ni de los empresarios. Acá viene bastante la mano del club que debe no sólo procurar encontrar espacio para sus jugadores sino también defender los intereses económicos de la institución. Y todo parece indicar que hoy, a diferencia de otras oportunidades (Beto Da Silva), ha sido así. Rescatar la declaración de Carlos Benavides en el sentido de que ha sido la transferencia de Luis Abram la que permitió sustentar el esfuerzo económico para comprar la carta pase de Omar Merlo. Una buena venta da lugar a una buena compra.

d) El Día de la Raza Celeste.

Los años anteriores dejaron lecciones y es buenísimo que el club aplique lo que aprendió. El cambio de la Noche al Día me parece adecuadisimo. Ya hemos demostrado con largueza que como hinchada no llenamos el Nacional en una presentación de equipo. Y que nadie se ofenda por eso. La verdad no mata sino fortalece. Y por más excusas que pongamos (que la hora, que el espectáculo, que el precio de las entradas, que el lugar de venta de las entradas que domingo en la noche, etc.) La culpa de eso, la principal, es del hincha que ha hecho del desafecto una característica. El que quiere alentar a su equipo encuentra formas. El que quiere quedarse en su casa a verlo por televisión, encuentra excusas. Como colectivo tenemos geniales rasgos y características, muchas cosas de las que enorgullecernos y mucha gente que merece un monumento por todo lo que hace por el club y su hinchada. Pero una golondrina no hace verano y aun nos falta mucho que hacer como hinchada. Con eso en mente, seguir porfiando de jugar en el Nacional, era absurdo.

Llevar la fiesta al Gallardo, nuestra casa, donde la hinchada si podrá abarrotar sus tribunas y no daremos el triste espectáculo del equipo siendo recibido por bancas vacías, es una decisión acertada. Es cierto que el sol y el calor van a afectar a mas de uno, pero igual, ahí estaremos. Prefiero una tarde de insolación a ver un Nacional triste recibiendo a Sporting Cristal.

Hoy el espectáculo parece adecuado. Una fiesta en nuestra casa y con un rival de fuste. Universidad de Chile es el equipo más potente de todos los que vienen al Perú en este temporada de presentaciones. Ningún otro equipo peruano está trayendo un grande para su presentación como lo hace Cristal con el Romántico Viajero. Y eso no es gratuito. Eso también se trabaja. Otra gestión bien hecha.

e) El Pase Celeste.

El Pase Celeste parecía que iba rumbo a su desaparición. El año pasado hubo problemas en su presentación y su venta para los hinchas. A pesar de que se innovó bien con los paquetes que incluyeron los partidos de copa Libertadores, las cosas no terminaron de cuajar. Por momentos pareció que el pase era más algo que el club toleraba por qué no podía dejarlo sin efecto que algo que alentara con convicción.

Pero este año, el producto entró decidido a romper esquemas. Se puso como una decisión imposible de ignorar. Comprar o no comprar el pase celeste no es hoy un tema financiero sino de clara lógica. No hay forma en que un hincha celeste que va al estadio regularmente no vea el beneficio de adquirirlo. Nuevamente advertir eso de que los años anteriores dejaron lecciones que parece que hoy sí se están tomando en cuenta.

Con todo esto, hay que señalar, que todos queremos que este 2018 sea bueno y tenga el mismo sello de los últimos años pares (el 2012, 2014 y el 2016). La 19 puede estar en diciembre. Pero, eso ya es tema de la pelota rodando y ahí entran en juego muchos otros factores. Sería muy diíicil que lo que suceda en los 11 meses siguientes desmerezca lo bien que se ha decidido en estas semanas.

Aún faltan muchas decisiones por tomar y es posible que alguna de ellas no se tome tan adecuadamente, pero eso no quita que – nobleza obliga – hay que felicitar y agradecer a los gerentes del club por lo hecho hasta ahora.

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